Los suelos de madera deben limpiarse y cuidarse para conseguir un envejecimiento sin deterioro. Al contrario de lo que muchos pueden pensar, los suelos de madera son muy fáciles de mantener limpios y elegantes.

El mantenimiento de un pavimento de madera, requiere no tanto una limpieza contínua, sino poner los medios para que no se ensucie.

El 80% de la suciedad «viene de fuera»(fundamentalmente agua y arena), por tanto, la primera precaución será instalar ( y por supuesto usar) felpudos en la entrada de las viviendas. Proteja el suelo con una alfombra en las zonas más expuestas; por ejemplo, junto a un escritorio, en el vestíbulo, en la zona de comer…

Ponga protecciones de fieltro en las patas de los muebles para prevenir marcas y rayas innecesarias. No utilice nunca protectores metálicos en suelos de madera, producen manchas superficiales.

La limpieza normal diaria se puede hacer con un paño seco, mopa o aspirador. En el caso de que sea necesaria la limpieza de manchas o sus cercos, puede realizarse con un paño húmedo. Las manchas de líquidos de uso comunes en el hogar deben limpiarse inmediatamente. En el agua de limpieza puede añadirse un detergente neutro que no contenga cera ni silicona (aconsejamos nuestros limpiadores específicos para pavimentos de madera). Si eres preciso se puede humedecer el paño con agua caliente para las manchas más resistentes. Después de pasar un paño húmedo se debe secar inmediatamente. Se puede aplicar limpieza en húmedo unas o dos veces por semana, según el uso y siempre con fregona bien escurrida (a ser posible se debe destinar una fregona para uso exclusivo en un suelo de madera y otra para el resto de la vivienda).

Las manchas de frutas, zumos, leche, nata, cerveza, vino, café y té, se pueden eliminar con un detergente suave. Las manchas de cera, aceite, betún, asfalto y huellas de zapatos, se pueden eliminar con un trapo mojado en disolvente. Las manchas de tinta, rotulador, bolígrafo y pintalabios, se pueden eliminar con alcohol.